Desde que tengo uso de razón, recuerdo a mi madre diciendo que yo no quise mamar. Que me cansaba de succionar a los 5 minutos y que, como no me había saciado, a la media hora volvía a pedir tomar pecho. Y ésto la desesperaba… A los 15 días, agotada, decidió darme biberón de leche de fórmula. Tenía demasiadas ‘vocecitas internas y externas’ diciéndole que yo no quería ‘trabajar’ para tomar la leche del pecho. En nuestro caso, la lactancia…